Cómo construí mi hábito de lectura
Después de años sin leer consistentemente, encontré un sistema que funciona. Aquí comparto lo que aprendí.
Cómo construí mi hábito de lectura
Durante mucho tiempo quise leer más. Compraba libros, los empezaba con entusiasmo, y semanas después los encontraba abandonados en la mesita de noche con el marcador en la página 47.
Este año algo cambió. Leí más de 20 libros. No porque me propuse una meta ambiciosa, sino porque finalmente encontré un sistema que funciona para mí.
El problema no era la motivación
Mi error era pensar que necesitaba más motivación o fuerza de voluntad. La realidad es que el diseño de mi ambiente y mis rutinas estaban trabajando en mi contra.
El celular siempre estaba más cerca que el libro. Netflix era más fácil que leer después de un día cansado. Y cuando finalmente tomaba el libro, ya era tarde y leía dos páginas antes de dormirme.
Lo que cambié
1. El Kindle fue clave
No es publicidad—simplemente funciona mejor para mí que los libros físicos. Siempre lo tengo conmigo, puedo leer en la oscuridad, y elimina la fricción de decidir qué libro llevar.
2. Leer en las mañanas
Moví mi tiempo de lectura a la mañana, antes de revisar el celular. 20 minutos con el café. Es poco, pero consistente, y muchas veces me extiendo porque estoy enganchado.
3. Siempre tener el siguiente libro listo
Antes, cuando terminaba un libro pasaban días hasta que empezaba otro. Ahora siempre tengo 2-3 libros en cola, listos para empezar.
4. No forzar libros que no me enganchan
Me permito abandonar libros. Si después de 50 páginas no me atrapa, lo dejo. La vida es corta para leer cosas que no disfrutas.
El resultado
Leer se convirtió en algo que hago naturalmente, no algo que me obligo a hacer. Y descubrí que 20 minutos diarios se acumulan rápido—son más de 100 horas al año.
Si quieres leer más, no necesitas más motivación. Necesitas menos fricción y un mejor sistema.